🚫 1. No inviertas con dinero que necesitas
Nunca inviertas:
- El dinero de la comida, la hipoteca o la universidad de tus hijos.
- El préstamo del banco (ni siquiera un “mini crédito rápido”).
- Una tarjeta de crédito.
Invertir con dinero prestado es como saltar al mar con piedras en los bolsillos.
“Primero seguridad, luego rentabilidad.”
🚫 2. No inviertas sin entender lo que haces
Invertir en algo que no comprendes es una invitación a perder dinero. No importa si lo viste en TikTok o te lo dijo un conocido que «ganó mucho».
Pregúntate antes:
- ¿Qué es exactamente este producto?
- ¿Cómo gana dinero?
- ¿Cuáles son sus riesgos?
- ¿Está regulado?
Si no sabes contestar, no pongas tu dinero ahí.
🚫 3. No inviertas por presión o moda
Cuando todo el mundo habla de una inversión (criptomonedas, acciones de moda, NFTs…), es cuando más cuidado debes tener.
El miedo a quedarse fuera (FOMO) es un motor de malas decisiones.
“No inviertas con emoción. Invierte con estrategia.”
✅ ¿CÓMO SABER SI YA ESTÁS PREPARADO/A PARA EMPEZAR A INVERTIR?
Hazte estas preguntas:
- ¿Tengo un fondo de emergencia (al menos 3-6 meses de gastos)?
- ¿Tengo ingresos estables?
- ¿Estoy libre de deudas tóxicas (préstamos rápidos, tarjetas sin pagar)?
- ¿Estoy dispuesto a esperar y ser paciente?
- ¿Estoy aprendiendo lo básico de educación financiera?
Si respondes sí a la mayoría, entonces puedes empezar poco a poco, con herramientas sencillas, como fondos indexados, depósitos a plazo o plataformas reguladas.
🧠 FRASE CLAVE:
«Invertir no es magia ni suerte. Es conocimiento, paciencia y criterio.»