Matías Galán, asesor financiero, lanza un mensaje claro: adelantar dinero para tu hipoteca puede no ser la mejor opción. ¿Por qué? Porque pierdes liquidez y capacidad de invertir. En lugar de eso, propone poner ese dinero a trabajar mediante inversiones con interés compuesto que superen el tipo de interés del préstamo.
👉 Ejemplo: si inviertes 200 €/mes al 7% anual, en 10 años podrías generar 35.000 €, frente a los 24.000 € aportados.
💡 Conclusión: si tu rentabilidad es mayor que el coste de la hipoteca, podrías saldar tu deuda antes y con menos intereses, sin descapitalizarte. Pero ojo: no es para todo el mundo. Hay que conocer el perfil, los riesgos y tener un buen colchón de seguridad.
¿Tienes hipoteca? ¡No la pagues! Inviértelo todo y mágicamente se pagará sola mientras tú bebes cócteles en Bali.
Así lo pinta el asesor Matías Galán. Que si interés compuesto, que si rentabilidad del 7% anual, que si “el banco se queda tu dinero dormido”… Todo suena genial. Hasta que te das cuenta de que no todos los productos financieros son tan seguros, y que el “6%-8% anual garantizado” lo suele prometer tu cuñado… o un chiringuito financiero.
🧠 MORALEJA: No te lances a invertir sin entender bien los riesgos. Lo que parece inteligente puede terminar en “lo perdí todo por listo”.
Muchos hipotecados se enfrentan a esta duda. Aunque amortizar reduce deuda y ahorra intereses, también supone perder liquidez. Matías Galán, propone una vía alternativa: invertir ese capital con rentabilidad superior al interés hipotecario, aprovechando el poder del interés compuesto.
¿Funciona para todo el mundo? No. Depende del perfil de riesgo, conocimiento financiero y situación económica. Y cuidado con promesas de rentabilidad garantizada: si suena demasiado bien para ser cierto… probablemente no lo sea.
Suena bonito, ¿verdad?
🧠 Pero cuidado:
🔹 Nadie garantiza rentabilidades
🔹 Si inviertes mal, pierdes todo… y sigues con la hipoteca
🔹 Las estafas adoran estos discursos: «no canceles, invierte conmigo»
✅ Antes de decidir:
- Calcula bien tus números
- Consulta con alguien imparcial
- Desconfía de quien te prometa dinero fácil
📎 El interés compuesto es poderoso, pero el sentido común más todavía.
¿Dónde está el problema?
- Esa rentabilidad NO está garantizada
La mayoría de productos que prometen un 6%-8% anual constante implican un riesgo significativo. Si hay una caída del mercado, puedes perder parte (o todo) tu dinero. - Muchos estafadores usan este discurso
Las plataformas fraudulentas adoran esta narrativa: te prometen rentabilidades «seguras y constantes» para convencerte de no usar tu dinero en pagar tu deuda, sino en «hacerlo crecer». Después, desaparecen. - El coste emocional y psicológico
Tener una hipoteca pendiente mientras tus inversiones bajan no solo es un problema financiero, sino también emocional. La tranquilidad de reducir tu deuda no tiene precio. - Perder liquidez también tiene un riesgo
Aunque amortizar reduce liquidez, invertir mal te puede dejar sin capital y sin capacidad de respuesta ante imprevistos.
¿Entonces qué conviene hacer?
💡 Depende de tu situación:
- Si tienes un perfil conservador o buscas estabilidad, amortizar puede darte paz y ahorro en intereses.
- Si tienes conocimientos financieros sólidos, un buen colchón y una estrategia clara, invertir una parte puede tener sentido.
- Pero nunca caigas en promesas de rentabilidad fija o fórmulas mágicas.
Conclusión
La decisión entre amortizar o invertir debe basarse en datos reales, asesoramiento honesto y un profundo conocimiento de los riesgos. No todo lo que brilla en TikTok, Instagram o LinkedIn es oro. A veces es solo marketing disfrazado de “inteligencia financiera”.
Poner tu dinero a trabajar suena bien, pero saber en qué lo pones a trabajar es lo realmente importante.
No existe una respuesta universal: lo que funciona para unos puede arruinar a otros.
Antes de seguir consejos virales, valora tu situación, tus objetivos y tus riesgos. Y sobre todo, no inviertas en plataformas que prometen rentabilidades mágicas: podrían ser solo otro chiringuito financiero más.